martes, 12 de abril de 2011

EL CURA ROJO

EL CURA ROJO
Por: Rubén Rivas
Un buen artículo de José Sant Roz sobre la vida del padre “Villa”, Deán de la catedral de Mérida por muchos años, me hizo recordar un par de anécdotas en los que este ser tan especial fue el protagonista y que creo todos disfrutarán.
Conocí al padre Villa como mi profesor de latín en el Liceo Libertador de Mérida, en los finales de los sesenta. Su preocupación por nuestro bajo rendimiento en las declinaciones de esa lengua milenaria, le hizo activar una nueva estrategia pedagógica: darnos clases particulares a un grupo de muchachos, sin pedir nada a cambio. En estas reuniones le dedicábamos un rato a vieja lengua y otro tanto a hablar del mundo, en las que no faltaron las frases agudas y jocosas del padre Villa, como por ejemplo el referido a la procesión de la cofradía: “Hijas de María”, vestidas con el más impecable azul cielo, caminaban por las calles de Mérida el día de la Inmaculada Concepción. En esta solemne marcha solo podían participar aquellas jóvenes cuya condición debía ser idéntica al de su santa matrona. En honor a la verdad, y a pesar de lo curiosos que éramos, nunca supimos cómo aquellas chicas daban la prueba de su virginidad. Estudiantes interesados en temas teológicos de la ULA asistían a aquél acto piadoso, no tanto por fe, sino para verle las caras de inocentes y los ojos torcidos mirando al cielo que muchas de estas chicas ponían, no obstante vivir en pueblo chiquito donde los curricula vitae de muchas de estas “niñas” eran harto conocidos. Por tratarse de hijas de la burguesía de Mérida, se daba por descontada tal condición, pero es importante que se sepa que al Padre Villa disfrutó con nosotros tales ocasiones, solo que sabía contenerse en la risa.
Años después llevé a mis estudiantes de San Cristóbal, un coro universitario, para que le conocieran. Ya era un venerable anciano, querido por la comunidad. Le llegamos de sorpresa a la misa de diez y cantamos a la hora indicada escondidos tras las gruesas columnas de la imponente catedral. Nos hizo subir al altar preguntándonos de donde proveníamos. A continuación dijo más o menos “hijos, casi me matan del susto, creí que ya fallecía y que ya me esperaban los coros del paraíso eterno”. Luego solicitó una silla y nos pidió que cantásemos para él y la catedral llena de feligreses,  nuevos cánticos. Tan emocionado quedó de tan improvisado  regalo que olvidando continuar la misa, con el paso lento de sus años a cuesta, se retiró con sus ayudantes a la sacristía. Lo que no van a creer es que éste quien escribe, ateo confeso y a dedicación  exclusiva, asumió una de las mayores responsabilidades de su vida; dirigirse a la feligresía para indicarles que la misa había concluido, usando para ello las palabras de rigor. “ite missa est”.
La historia no termina allí, los miembros del coro le insistieron en que querían llevarse de recuerdo una foto con su venerable presencia. Lograron que saliese nuevamente al altar para colocarse en el centro rodeado de los universitarios y mi persona a su lado. En medio de tantas luces de cámaras tuve la oportunidad de sostener el siguiente diálogo y le dije: “Padre Villa, estas fotos me van a servir para cuando empiecen a perseguir comunistas, bastará que las muestre y estaré a salvo”. La respuesta fue la siguiente: “No mijito, no le van a servir de a mucho, tienes que enterarte que en esta ciudad a mí me llaman el Cura Rojo”
Su conducta irreverente marcó en muchos de sus alumnos el significado de la crítica certera y hasta llegamos a conocer con él, el significado del ateísmo, que no dudo, lo asumió como si fuese una confesión hasta el fin de sus años. Por su discurso y ejemplo dedujimos que la condición de ateo implica una espiritualidad muy profunda. Que ser ateo lleva a no creer en instituciones milenarias que en nombre de una tradición manida, unos pocos disfrutan los sacrificios  de muchos que aún se aferran a la doctrina de los dogmas. Aprendimos a descubrir a aquellas religiones, hoy convertidas en partidos políticos de la derecha (de la falange española), que defienden de manera fanática los intereses de los ricos y poderosos y no aquellos de los más humildes, como se supone debería  ser. Una persona muy allegada a él le preguntó cierto día “Padre si usted no cree en la doctrina católica porqué permanece dentro de ella” respondió: “Ya con mis años moriría de hambre… ¿a dónde iría?”
Supimos que murió en la más humilde de las condiciones, la misma de tantos miles de campesinos y obreros que tuvieron en él un buen amigo. Le recordaremos siempre.

ILYICH RIVAS

Ilyich Rivas
Director de Orquesta
Biografía completa

 "…su presencia [Rivas] se sintió en todo ... siempre reflexivo, sosteniendo las riendas con fuerza, sentí su ritmo deliberado y bien cuidado…  tenía una visión rica y completa de la sinfonía".
Atlanta Journal-Constitución, agosto de 2009


"Enfoque [Rivas] fue musical, cuidadoso y detallado ... Este es un interesante e inusual joven de 16 años de edad, que conoce los límites de su propia autoridad. Él está construyendo su carrera claramente sobre la base de su arte sin prisa. "
MusicalAmerica.com, septiembre de 2009

Ilyich Rivas nació en Venezuela en 1993 en una familia de músicos distinguidos. Su padre Alejandro Rivas es también un conductor y por un número de temporadas fue Director Musical de la Metro State Symphony Orchestra en Denver. Para aquel momento Ilyich era un muchacho muy joven con un especial talento natural para la dirección y comenzó a estudiar con su padre cuando tenía sólo seis años de edad. Desde entonces, ha vuelto con frecuencia a Venezuela para llevar a cabo una de las orquestas juveniles en su propia ciudad, la Orquesta Simón Bolívar del Táchira.

En 2009, Ilyich fue seleccionado como uno de los siete directores jóvenes de todo el mundo a participar en el prestigioso Festival de Cabrillo Taller de Directores en California, donde hizo una impresión importante en ambos Marin Alsop y Gustav Meier. Después de una audición frente a la Orquesta Sinfónica de Baltimore (BSO), En  septiembre de 2009 fue galardonado con la posición de Asistente de la Orquesta Sinfónica de Baltimore / Instituto Peabody . Esta posición de dos años permite a Ilyich estudiar Dirección de Orquesta en el Conservatorio Peabody bajo la dirección de Meier y trabajar en estrecha colaboración con Marin Alsop y la BSO.

En el verano de 2009, Ilyich pasó un largo período de tiempo en Europa por invitación de la Ópera de Glyndebourne, donde observó los ensayos y presentaciones mentor principalmente por Vladimir Jurowski y luego asistió a la primera Verbier Festival realización de la Academia. En la temporada 2009/10, hizo su debut profesional en los EE.UU con la Orquesta Sinfónica de Atlanta en un concierto del festival de verano con gran éxito de crítica. Más recientemente, hizo un debut muy impresionante con la Stuttgart Radio Symphony Orchestra realización de obras de Verdi, Villa-Lobos y Respighi que se tradujo en una inmediata re-invitación.

En 2010, Ilyich fue nuevamente invitado por la Ópera de Glyndebourne para continuar con el programa de tutoría con sus principales directores: Vladimir Jurowski, Gaffigan James y Vasily Petrenko. También volvió a Verbier para hacer un importante debut, dirigiendo la Sinfonía No. 5 de Beethoven  y también una llamativa versión  de La Bohéme. En octubre pasado, hizo su debut en un gran éxito con la Orquesta Sinfónica de Baltimore, como parte de sus series principales de suscripción con un programa que incluyó Primera Sinfonía de Shostakovich.

Este año Ilyich ha sido invitado para llevar a cabo muchos proyectos interesantes en todos los rincones del mundo. Hace poco hizo un exitoso debut con la Orquesta Sinfónica de Lucerna y viajó a Australia en marzo por invitación de Michael Tilson Thomas para dirigir la Orquesta Sinfónica de YouTube en la Ópera de Sydney vista en vivo por más de 22 millones de internautas. En los meses de verano, que hará su debut con la Royal Festival Hall (Londres) junto a Lang Lang como solista y al frente de la Orquesta Juvenil de Bahía (Brasil). De igual forma actuará como director invitado de la Orquesta Juvenil de las Américas en México. Ilyich cerrará su temporada de conciertos 2011 al frente de la Orquesta Sinfónica de Letonia. Desde 2009, Ilich y su familia han residido en Baltimore, MD.

Fecha de Última edición: 22 de marzo 2011
Fuente original en ingles: IMG Artists: http://www.imgartists.com/?page=artist&id=982&c=2

MIS NUEVE NIÑOS AFGANOS

MIS NUEVE NIÑOS AFGANOS
Por Rubén Rivas
Nueve pétalos de una flor aldeana caen y riegan el valle del Naglam…  el grito desgarrador de su púdica sangre clama desde Kunar su inocencia derrotada 

Chamarasca en la mañana buscaban, traían el fuego a sus sencillas cabañas
¡Oh cuanta saña! Oh, terrible misil de los imperios!
¡Han horadado los  corazones de mis niños!


De estos seres puros, sin maldad sabida, víctimas de la más pavorosa ignominia,
Surgirán los cantos de muchos niños más, que en armónica secuencia sideral descifrarán el germinar de un nuevo e irreductible caminar

Sus inmensos corazones imbatibles, que hacen simetría a sus montañas prodigiosas
Volcarán sin pausa sus latidos trepidantes en castigo al alma vil del hombre blanco

Seguirán vibrando sus voces peregrinas multiplicadas en millones de palomas
Que clamando su inocencia derribada,  abatirán con fuerza la demencia, la vileza y el dolor… la oscura conducta del implacable criminal

La esencia eterna de mis criaturas afganas y sus chispeantes sonrisas mañaneras, sin lugar a duda, demandará por siempre  la justicia del verso cósmico, de aquella poesía que apurruña el candor de mis traviesos, más a todas aquellas infinitas criaturas marchitadas sin razón alguna

Mis niños inmensos del valle de Naglan en su categórica presencia universal
forjarán las múltiples conciencias necesarias para el solidario canto libertario del amor



Rubén Rivas, marzo 2011
alcidesrivas@gmail.com